jueves, 16 de abril de 2009

EL CRISTO DEL HORTELANO


A mediados del siglo XVIII, vivía un hortelano que cultivaba melones y pepinos y guardaba sus reales en un cántaro. Un día que salió a vender su cosecha un grupo de bandoleros lo rodearon para robarlo y en ese momento se apareció un joven en un corcel blanco quien lo salva, haciendo huir al grupo de ladrones. El joven lo acompaña hacia el Norte, hasta Irapuato; y en frondoso bosque de mezquites se despiden.
Más tarde, días después de aquel incidente; el hortelano llega al mismo sitio y se quedó dormido debajo de un mezquite, pero despierta al oír que una voz le llama y le dice que era su salvador; el joven que días antes le había salvado la vida. Curioso, el hortelano investiga de donde provenìa aquella voz hasta llegar a un àrbol, en donde descubre que de allì, salía aquella asombrosa voz y en donde observa maravillado que tenìa la forma del cristo crucificado. Asombrado y lleno de fè, el hortelano se pone de rodillas y reza al cielo…
Se cuenta que sòlo aquel hortelano pudo cortar el árbol y un artesano local talló una imagen, que se venera desde entonces y la cual se encuentra actualmente en Avenida del Trabajo No. 905 de la Colonia Santa Julia…

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